Animales vistos por dentro

El Museo de Historia Natural de Londres nos ha cedido estas joyas que exhibe hasta el 16 de septiembre: nueve impactantes fotografías de animales disecados por la técnica de plastinación. Merece la pena conocer el rito por el que se perpetra esta bella carnicería. Gunther von Hagens, inventor de la plastinación moderna en la década de 1970, pasó de envolver los cuerpos en silicona –al modo de esos mosquitos milenarios atrapados en ámbar– a inyectarles ese polímero y dejarlos con el aspecto mucho más falsamente saludable que ves.

Su técnica de “plastinación” es el método habitual para conservar casquería animal y humana, e investigar así sobre anatomía. El proceso tiene cuatro fases: primero detienen la descomposición del cadáver inyectando formol por las arterias, y lo disecan. Después, eliminan el agua y las grasas solubles sumergiendo la pieza en un baño de algún disolvente (acetona, por ejemplo). Llega entonces la “impregnación forzosa”: se baña en una solución de silicona, y se mete en una cámara de vacío.

Ese vacío hace salir la acetona y ayuda al polímero a penetrar en todas las células. Al final, dependiendo de la sustancia utilizada para plastinar, se endurece el cuerpo con gas, luz o calor. ¿No te quedas de una pieza?

La trompa mágica del elefante

Todo en el elefante es asombroso, pero su nariz es espectacular: más de 1.500 músculos que le permiten manipular objetos con precisión, defenderse, sorber, almacenar agua, oler, abrazar, comunicarse...


¡Avestruz a 70 por hora!

Para alcanzar esa velocidad, el avestruz africano, que pesa unos 150 kilos, cuenta con los músculos más poderosos en el
muslo, lo que le permite lanzar las patas más
lejos y más rápido que
otras aves corredoras.


Un gorila clavadito a ti

Choca ver cómo, teniendo un tamaño similar al del hombre, la caja craneana del gorila y el volumen del cerebro son menores. Tampoco su columna tiene la curvatura necesaria para conservar el equilibrio sobre dos patas.


Conejo en vena

Esta maraña de hilos no es otra cosa que la red de capilares y venas que dan vida al organismo de un simple conejo común.


Caballo a carrillos llenos

Ver de cerca la cabeza de un caballo permite observar la potencia de su boca. Un equino salvaje pace cerca de 16 horas y mastica unas 40.000 veces al día, así que desarrolla un poder inigualable.


Un tiburón rojo plastilina

La plastinación se logra inyectando resinas en las venas y quitando, después, el tejido de alrededor. Si se tintan esas resinas, el resultado es este espectáculo rojo y aterrador.


La anatomía inteligente del reno

Fíjate en las patas de este reno. Cerca del tronco, poderosísimos músculos para huir de los depredadores y saltar. Hacia abajo, finura para meterse y salir de la nieve con facilidad.


El enome corazón de la jirafa

No le ves el corazón, pero le pesa 12 kg y bombea con una potencia enorme para  lanzar sangre al cerebro. Si no fuera por el grosor de los vasos y los tejidos
conjuntivos, la presión sanguínea haría aflorar
la sangre por la piel.


Qué toro tan macho

Los veterinarios saben que si el toro tiene un potente cuarto delantero, y la giba bien musculada, es que el animal es muy fértil. Es una medición frecuente en las ferias de ganado.


Como una cabra

Las cabras tienen un verbo que solo se usa para referirse a ellas: triscar. Esa habilidad de trepar, mantenerse verticales en los riscos más difíciles para comer los pastos más difíciles. Son habilidades que no podría tener si no fuera porque su musculación es dura y poderosa.


El esqueleto de un conejo

No hay más que ver la curvatura de su espalda y la posición y proporciones de las patas para comprender que el conejo está hecho, entre otras cosas, para saltar (aparte de correr). Es uno de sus métodos de escape y supervivencia.


Corazón de musaraña

Este es el motoricito de la corta vida de una musaraña, que es capaz de latir unas 1.000 veces por minuto.


El doble tiburón

Viendo a un tiburón "desnudo" se aprecia algo peculiar de su anatomía: que tiene dos tipos de músculos. Los llamados rojos para las acciones sostenidas, como nadar y demás. Y otros, los blancos, especialmente diseñados para acciones rápidas y esporádicas.


El esqueleto del avestruz

Ya la has visto con los músculos al aire. Pero cuando ves su colección de poderosos huesos entiendes mejor por qué corre tanto y vuela tan poco.


El cocodrilo visto desde abajo

Ver al poderoso cocodrilo por dentro es casi como echar un vistazo a la prehistoria de los órganos de muchos animales que pueblan y han poblado la Tierra.


© FOTOS cedidas por el Instituto de Plastinación Gunter von Hagens
www.bodyworlds.com

Escribir comentario

Comentarios: 0