El Curiosity, a punto de dar su primer paseo en Marte

El rover de la NASA echará a rodar este miércoles por el cráter Gale en una prueba después de dos semanas sin moverse del lugar en el que aterrizó
El rover de la NASA echará a rodar este miércoles por el cráter Gale en una prueba después de dos semanas sin moverse del lugar en el que aterrizó

El rover Curiosity, el más sofisticado construido jamás por la NASA, ha estado en el mismo lugar del cráter Gale desde que llegó a Marte el pasado 6 de agosto. Durante ese tiempo, se ha dedicado a «estirar» sus «articulaciones», tomar fotos, revisar sus equipos, observar sus alrededores e incluso «pulverizar» una roca marciana como entrenamiento para futuros experimentos científicos. Ahora, ha llegado el gran momento. De un momento a otro, el vehículo explorador echará a rodar por el Planeta rojo por primera vez. El paseo será un test para comprobar que, en efecto, es capaz de desplazarse sin problemas.

Si todo sale como está previsto, el Curiosity se moverá hacia adelante tres metros, girará a la derecha y «aparcará» ligeramente a la izquierda del punto de partida, donde aterrizó hace dos semanas. En estas dos primeras semanas, el Curiosity ya ha estirado su brazo robótico de 2,15 metros de longitud, una torreta de instrumentos que incluye una cámara, un taladro, un espectrómetro, un cucharón que funcionará como pala, y un colador para separar las muestras de rocas pulverizadas y del suelo. También ha utilizado su potente láser con el que pulverizó una roca del tamaño de un puño para corroborar el buen funcionamiento del telescopio y los tres espectrómetros que porta.

Además, ha movido sus ruedas, para probar el sistema de navegación del explorador, y ha enviado cientos de fotografías en blanco y negro y en color que han proporcionado la vista más nítida de Marte conocida hasta ahora, cuyo terreno ha sido comparado con el desierto del Mojave (EE.UU.).

 

Mucho frío en Marte

El rover también ha estado investigando el clima marciano a su alrededor y bajo el suelo. La estación meteorológica (REMS), facilitada por el Centro de Astrobiología en Madrid, ha comprobado la temperatura del aire, la temperatura del suelo, la presión atmosférica, el viento y otras variables cada hora en el lugar de aterrizaje en el cráter Gale. En un típico día marciano, denominado «sol», las temperaturas del aire han oscilado entre -2 y -75 grados Centígrados. Las temperaturas del suelo cambian aún más entre la tarde y las primeras horas del amanecer, de 3 a -91 grados Centígrados. Dentro de una semana, los informes meteorológicos del Curiosity estarán disponibles todos los días en una web con acceso público que, de momento, no está habilitada. Uno de los dos sensores de viento de REMS no está proporcionando datos debido, posiblemente, a un golpe durante el aterrizaje.

Curiosity está equipado con la tecnología punta y sus espectrómetros tienen capacidad para registrar en 6.144 diferentes longitudes de onda de luz ultravioleta, visible e infrarroja. El rover, del tamaño de un Mini y con una tonelada de peso, está preparado para una misión de dos años en los que recorrerá parte del planeta para analizar su composición y determinar si se dan o alguna vez se dieron las condiciones para albergar vida.


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