Un terremoto en Indonesia desató temblores durante al menos una semana en todo el mundo

Ocurrido el 11 de abril y de 8,6 grados de magnitud, generó ondas sísmicas que se sintieron en lugares tan distantes como California

Uno de los mayores terremotos de este año, con una magnitud de 8,6 en la escala de Richter, registrado el 11 de abril con epicentro en el Océano de las Islas orientales, cerca de Sumatra (Indonesia), causó pocos daños, pero provocó una oleada de temblores en todo el mundo, al menos durante una semana, esto según un nuevo análisis realizado por sismólogos de la Universidad de California , Berkeley, y el Servicio Geológico de EE.UU, que se publica hoy en la revista Nature.

Según explica la nota oficial, el sismo del pasado 11 de abril fue «inusualmente grande», de hecho, lo catalogan como «el décimo más grande en los últimos 100 años» y al igual que algunos otros terremotos recientes, provocó, una serie de seísmos pequeños durante las tres horas en las que tardaron las ondas sísmicas en viajar a través de la corteza terrestre.

 

En Baja California hubo un temblor de 7 .0 grados

 

 

Sin embargo, este estudio demuestra que algunas fallas tectónicas no fueron sacudidas suficientemente para temblar de inmediato, sino que habían sido preparadas para «romper» hasta seis días después.
Los expertos apuntan que estos resultados sirven como una advertencia para las personas que viven en regiones sísmicamente activas en el mundo ante el riesgo que acarrea un gran terremoto, ya que éste podría persistir «incluso en el lado opuesto del planeta por mucho más que unas pocas horas»

«Hasta ahora, los sismólogos han dicho siempre: “No te preocupes por los terremotos que desencadenan terremotos distantes locales”. Este estudio indica que, si bien es muy raro —sólo puede ocurrir cada pocas décadas— es una posibilidad real si este tipo de terremoto ocurre», apuntó Roland Burgmann, profesor de ciencias terrestres y planetarias en la Universidad de Berkeley y coautor del estudio.

«Hemos encontrado una gran cantidad de grandes eventos en todo el mundo, incluyendo un terremoto de 7.0 en Baja California y temblores en Indonesia y Japón, que creó esta agitación local significativa», agregó Burgmann. «Si hubiesen ocurrido en zonas urbanas, podrían haber sido potencialmente desastrosos», continuó.

«Strike-Slip»
El equipo de investigadores analizó también las ocurrencias sísmicas después de otros cinco grandes temblores, que iban desde 8,5 a 9,2 grados, incluyendo el devastador desastre de Sumatra-Andamán de 2004 y el de Tohoku, que ocasionó el tsunami en Japón en marzo de 2011 y mató a miles de personas.

Después de compararlos, observaron que estos grandes temblores solo habían ocasionado un pequeño aumento en la actividad símica mundial. Consideran que lo que pudo haber ocurrido en el del Océano de las Islas Orientales de 2012, fue que se trató de un «Strike-slip» (que se puede traducir como un desgarre deslizado), un temblor que genera ondulaciones más específicas llamadas ondas «Amor». Estas viajan justo debajo de la superficie y tiene suficiente energía para afectar fallas distantes.

 

Los grandes terremotos se producen en zonas de subducción

 

Burgmann explicó que los terremotos más grandes tienen lugar en las zonas de subducción, donde el fondo del océano se hunde debajo de otra placa tectónica. Esto originó el terremoto de Sumatra de 2004, que acabó con la vida de 200.000 personas.
Sin embargo el de 2012 involucró movimientos laterales (ondas Amor), del mismo tipo que se producen en la falla de San Andrés a lo largo de California (EE.UU) y se considera que ha sido el mayor terremoto de este movimiento jamás registrado.

«Este fue uno de los más extraños temblores que hemos visto. Fue como si el terremoto de 1906 en San Francisco, un evento de strike-slip, pero enorme con 15 veces más energía. Este temblor y a uno de 8,3 que le siguió, estuvieron en una zona difusa de la placa oceánica cerca de la zona de subducción de Sumatra, pero no fue una sola falla lo que produjo el movimiento, ya que fue un entrecruzamiento entre tres o cuatro fallas que rompieron la frecuencia para realizar un seísmo tan potente que rompió en las profundidades», analizó Burgmann.

Deslizamiento lento
En la investigación se registraron hasta cinco veces más del número esperado de terremoto durante los siguientes seis días al 11 de abril, como también de réplicas. Otro de los científicos, Pollitz, explicó que esto puedo ocurrir debido a alguna ocurrencia inusualmente baja de sismos durante seis o 12 días antes del gran terremoto de 8,6, que pudo acentuar su impacto, ya que habían fallas sensibles a la onda de choque.

Burgmann apunta que se puedo activar algún mecanismo de acción retardada y que el gran temblor provocó fue una cascada de otros similares en las fallas que no irrumpieron hasta más tarde. Explica que los temblores casi imperceptibles son un signo de deslizamiento lento.

«Una posibilidad es que el terremoto desencadenara inmediatamente un deslizamiento lento en algunos lugares, tal vez acompañados de temblores perceptibles, que a continuación se escaparon como seísmos mayores. Algunos eventos de deslizamiento lento tardan días, una semana o más para evolucionar», sentenció.

 


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