Instrucciones para estamparse en Titán

El 14 de enero de 2005, la sonda Huygens impactó contra Titán y nos permitió observar por primera vez con detalle la superficie de la mayor luna de Saturno. Aquella hazaña de la ESA, poco conocida y nunca suficientemente valorada, nos sigue ofreciendo nuevos datos siete años después.  Un equipo de  científicos, encabezados por Erich Karkoschka, de la Universidad de Arizona, ha obtenido nuevos datos sobre cómo fue aquel impacto y qué tipo de superficie se encontró la sonda al aterrizar, un dato qe se desconocía incluso horas antes del aterrizaje.

Los datos revelan que la sonda rebotó, se deslizó y se tambaleó durante diez segundos antes de detenerse  y que la superficie de Titán es más compleja de lo que se creía. El análisis indica que en el primer contacto con el terreno, Huygens hizo un agujero de unos 12 centímetros en el suelo del satélite antes de rebotar sobre otra superficie plana.

Después del primer impacto, la sonda tembló y se deslizó unos 30 o 40 centímetros, y se frenó debido a la fricción del terreno. El módulo, indican los datos, estuvo temblando hasta 12 segundos después del aterrizaje. El equipo de la universidad de Arizona ha reconstruido el impacto en una animación:

“Huygens aterrizó en lo que parece una gran llanura inundable”, asegura Erich Karkoschka, cuyo estudio ha sido publicado en la revista Planetary and Space Science [http://dx.doi.org/10.1016/j.pss.2012.08.007]. “Había una ligera brisa en la atmósfera baja y eso provocó que el paracaídas descendiera  con un poco de ángulo. Debido al impulso, la sonda rebotó de costado antes de detenerse”.

El trabajo de Karkoschka y sus colaboradores ha sido una especie de labor detectivesca que les ha llevado a averiguar, por ejemplo, que Huygens encontró en su choque una pequeña piedra que sobresalía unos dos centímetros del terreno y que éste tenía la consistencia de la arena húmeda. Los nuevos cálculos indican que la superficie de Titán se parece a la de la nieve helada, si se ejerce poca presión permanece consistente, pero si se aumenta, el terreno cede considerablemente. “Si caminas con cuidado”, dice Karkoschka, “parece una superficie sólida, pero si das un paso más fuerte te puedes hundir muy profundo”.

El estudio ofrece datos que pueden servir para futuras misiones en otros grandes satélites del sistema solar, una parte de la exploración espacial de la que estamos un poco olvidados debido al foco que la NASA ha puesto en Marte. Para transmitiros la cantidad de datos fascinantes que aportó Huygens, creo que esta charla de Carolyn Porco sobre la misión es el colofón perfecto. Seguro que despierta vuestra curiosidad.


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