El regreso de la "Muerte Negra": brote de peste bubónica pone en alerta a las autoridades internacionales

Una señal de advertencia ha sido disparada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta vez no se trata de Ébola, sino de un posible rebrote de peste bubónica, sucedido en Madagascar. Al menos eso se desprende del comunicado emitido por la OMS hacia finales del año pasado, cuando fueron confirmados al menos 119 casos de la enfermedad, de los cuales 40 resultaron ser fatales.

"El brote que comenzó en noviembre pasado tiene unas proporciones alarmantes", aseguró la OMS en la última semana de enero. "Las pulgas que transmiten esta enfermedad, de las ratas a los seres humanos, desarrollaron resistencia a los insecticidas de primera línea”. Los expertos señalaron que la plaga se está extendiendo, sobre todo en los barrios marginales, densamente poblados, de la capital, Antananarivo.

La enfermedad es causada por la Yersinia pestis, una bacteria que se encuentra en roedores y es transmitida a los humanos mediante las pulgas. Si una pulga infectada pica a una persona, es posible que ésta desarrolle la peste bubónica, cuyo principal síntoma es la inflamación de los ganglios linfáticos. Si las bacterias llegan a los pulmones, el paciente puede desarrollar la peste neumónica. Si esto ocurre, la enfermedad es aún más peligrosa, porque puede ser transmitida entre seres humanos por inhalación y tos.

"Si se diagnostica a tiempo, la peste bubónica puede tratarse exitosamente con antibióticos", explicó la Organización Mundial de la Salud. "La neumónica, por el contrario, es una de las enfermedades infecciosas más mortíferas; los pacientes pueden morir 24 horas después de la infección".  Al menos 8 por ciento de los casos de peste bubónica pueden progresar a la peste neumónica, según la OMS.

Escribir comentario

Comentarios: 0