Pruebas reales de seres mitológicos  (petición del lector)

Grecia Antigua, Zeus vigila una tierra habitada por grifos, cíclopes y gigantes. Aunque no hay pruebas vivientes de estas  criaturas, los lugareños no dudan de su  existencia e, incluso, les guardan respeto, ¿Qué generó tal devoción y dónde surgieron estos mitos? Historiadores actuales proponen  que los grecorromanos basaron muchas de sus ficciones en una realidad sepultada bajo  los territorios del Mediterráneo: fósiles. ¿Cuáles son las evidencias que demuestran estas hipótesis? Toma una pala, ajusta tu sombrero y prepárate para excavar la verdad.

Apreciar la mitología clásica equivale a tomar un viaje de enervantes. Las características e historias de estos seres han trascendido más por su fantasía que por su apego a la realidad. Mientras algunos ignoran la profundidad de estos mitos cohesionados -o los incluyen dentro de la ficción literaria-, otros emprenden trabajos detectivescos para encontrar una explicación lógica.


Adrienne Mayor, historiadora y autora de The First Hunters. realizó un viaje a tierras helenas con el objetivo de hallar la cuna del misterio.

En su trayectoria encontró evidencias que no solamente modificaron la concepción tradicional de estos mitos, sino de la paleontologíaen general.


Sus hipótesis indican que la gran abundanciade fósiles de dinosaurios, elefantes y mamuts, entre otros, inspiraron parte de la iconografía y folclor griego, ya que su hallazgo desataba la imaginación colectiva. "La mayoría de historiadores y científicos modernos asumen que los grandes ^ restos prehistóricos fueron ignorados en la antigüedad. Pero las experiencias empíricas narradas por viajeros, mitógrafos, etnógrafos e historiadores naturales cuentan otra confirmada por evidencias t arqueológicas.


[...] La mitología griega es un conjunto de relatos acerca del origen del mundo natural y sus primeros habitantes". Algunos ejemplos de éstas incluyen batallas destructivas de gigantes y dioses (metáforas del cambio geomorfológico de la vida en la Tierra) que ocurrieron en sitios con restos de elefantes, mitos de monstruos convertidos en piedra (fósiles) y pinturas con cráneos de animales extintos. Los grecorromanos vivían en zonas llenas de organismos pretéritos -y lo sabían-, ¿Cómo influyeron estas 'ficciones' en la historia de la paleontología?


EXCAVANDO


Aunque el concepto 'paleontología' fue acuñado en 1822 por el zoólogo francés Henri Marie Ducrotay de Blainville, los orígenes de esta ciencia se remontan a siglos atrás, en Grecia; el filósofo Jenófa-nes de Colofón (siglo VI a.C.) observó la presencia de conchas de moluscos en Malta y Siracusa, concluyendo que estas tierras estuvieron alguna vez sumergidas.

Los antiguos griegos recolectaban, medían, explicaban e, incluso, reconstruían esqueletos para extender su conocimiento sobre el pasado.

En algunas ocasiones éstos eran alterados por procesos geobiológicos, formando estructuras que emulaban orejas, alas y cuernos; además, existía la tendencia de asociar fósiles de mamíferos con gigantes extintos debido a su semejanza con algunos vestigios humanos (dientes, fémures y escápulas) -incluso, un estudio reciente indica que 15% de restos 'humanos' estudiados por el Buró Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) pertenecen a partes de animales-.


Los fósiles otorgaban prestigio a sus poseedores y eran exhibidos como trofeos y reliquias de un pasado glorioso.

Como emperador, César Augusto estableció el primer museo paleontológico en la Isla de Capri que, según el biógrafo Suetonio, contenía una colección de huesos de extremidades de monstruos marinos y terrestres, junto con armas de héroes antiguos. Por su lado, el historiador Flegón describió en El libro de las maravillas la primera reconstrucción científica de un rostro a partir de un diente gigante.


Aunque los griegos antiguos no fueron -formalmente- paleontólogos, sí aplicaron conceptos relacionados: interpretaron huesos fosilizados de piedras como orgánicos y restos biológicos, entendieron la idea de la extinción y describieron detalladamente sus causas al imaginar escenarios de relámpagos, inundaciones y temblores. ¡Indudablemente sentaron las bases de esta ciencia!

JUGANDO CON EL PASADO


Muchos investigadores no consideran necesario el estudio profundo de la mitología, pues algunos hallazgos, exagerados y alterados por los rumores, fueron transcritos en varias obras y no representan una evidencia histórica confiable.


Aunado a esto, se encuentra un factor vigente en la época actual: las bromas.

Existen evidencias de que, en tiempos romanos, algunos monstruos fueron fabricados a partir de huesos de ballenas y otros materiales, que fungieron como experimentos del pasado oculto de la naturaleza.

Al crear formas tangibles de seres nunca antes vistos, se satisfacía el hambre colectiva de ver y palpar criaturas extrañas que habitaban en los mitos populares. "Las bromas de todas las eras reflejan las tensiones entre la creencia popular y la ciencia establecida.

 No sólo desafían el rechazo de los filósofos antiguos ante híbridos mitológicos, sino prueban los límites de la credulidad popular", dice Mayor en su obra. Tritones, sirenas y centauros son algunos ejemplos de las exhibiciones falsas que han sido amalgamadas con la historia de la ciencia.

Si estos engaños son vistos como un esfuerzo por crear réplicas de criaturas que pudieron haber existido, de cierto modo simbolizan versiones antiguas de las figuras artísticas y ficciones paleontológicas de la actualidad: intentos por generar vida a partir de los fósiles.

Crear modelos de animales que nunca podremos ver -ya sea porque se extinguieron o nunca existieron- representa una nostalgia por encontrar piezas fallantes del rompecabezas histórico.

Después de todo, la sinergia de la imaginación y la ciencia da sentido a los huesos terrosos de la prehistoria. 

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